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Posts etiquetados ‘Creatividad’

¿Por qué no siempre funciona el Brainstorming?

Creo que todos nos hemos encontrado alguna vez en una situación similar en el trabajo: de repente ha sido necesario innovar y nos hemos reunido en una sala junto a otra gente para intentar generar el mayor número de ideas posible sobre un determinado tema.

No tiene nada de malo, al fin y al cabo el Brainstorming o “Lluvia de ideas” lleva más de medio siglo siendo el estándar en lo que se refiere a técnicas creativas. Una presuposición asociada a ese método nos dice que la liturgia de la reunión es la que marca los límites de nuestro momento creativo y que en función del volumen de ideas que seamos capaz de formular en el marco de ese encuentro tendremos más o menos números de dar con la mejor solución a nuestro problema.

Muchos libros sobre creatividad e innovación se centran en este sistema. Y sin embargo la experiencia nos dice que de muchas de esas sesiones no acostumbra a salir nada de provecho. Si el Brainstorming es el estándar de creatividad desde hace más de cincuenta años…¿Por qué a nosotros muchas veces no nos funciona? Leer Más

Narrativas perversas (1): Los atajos creativos

“No hay ideologías, no hay programas, no hay ni siquiera, como declaró Pablo Iglesias en Vall d’Hebron, promesas ¿Entonces qué hay? Hay una narrativa. Hay una historia digerible, un mensaje breve —tuiteable— y un llamamiento a las emociones”. John Carlin.

La palabra “narrativa” se ha convertido en término de uso recurrente en el ámbito del periodismo. Con pocos días de diferencia me he encontrado en la prensa con un artículo de BBC news, que habla de la necesidad de parar el flujo de reclutas del IS poniendo como condición primordial para ello aplacar “la narrativa subyacente” a esa captación, y con una serie de tres artículos de John Carlin en El País en los que analiza el fenómeno Podemos haciendo referencia constante a la “vendedora narrativa” del partido de Pablo Iglesias. Este uso periodístico del término “narrativa” lo libera de su tradicional asociación con lo literario y lo implica en el devenir del mundo real otorgándole el poder que realmente tiene: una determinada narrativa – o historia, o mito, o cuento chino – bien hilvanada y comunicada, puede cambiar el estado de las cosas, poniendo en movimiento a los individuos en pro de un determinado objetivo (sea cual sea, inclusive si implica rebanar pescuezos de vez en cuando o volarse por los aires en un vagón de tren de buena mañana).

Esto es así desde el inicio del los tiempos: las historias son un buen remedio para la ansiedad que nos provoca la complejidad del día a día. Nos ofrecen asideros frente los vaivenes del azar. Y nos sirven para apuntalar torpemente los frágiles cimientos de ese “mundo líquido” del que tanto habla Baumann (que me temo que no es más que el mundo, puro, tal y como es). Dan un sentido. Un propósito. Y, a partir de ahí, nos ponen en marcha.

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