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Entradas de la Categoría ‘Publicidad’

El briefing como oportunidad (otro post naïf desde las antípodas de Madison Ave.)

Hace un par de semanas me invitaron a participar como profesor adjunto en un seminario universitario para alumnos de primero del grado de publicidad en el que se pedía a los chicos y chicas que elaboraran un spot a partir de un briefing real.

Fue una oportunidad fantástica, sobretodo para sentirme algo viejuno. En fin, ponerte delante de un grupo de chavales que acaban de cruzar la línea de la mayoría de edad con la etiqueta de “profe” en la frente es como darle anabolizantes a tu crisis de los 40. Una extraña sensación de decadencia de la que no te salvan ni las bambas de skater ni esa barba demasiado larga que tú crees que te da aspecto de Hipster.

(Los Hipsters son ellos. Tú eres un Hippy. Y un Hippy nunca tiene menos de 40 años).

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais (más acá de Orión) Leer Más

Branded documentary: ¿Valores o marketing de emboscada?

“La sociedad, individuo a individuo, se ha vuelto muy escéptica respecto a la publicidad y reactiva ante las apologías de cualquier cosa. Lo magnificado despierta recelo mientras lo relativamente imperfecto adquiere prestigio de verdad y proximidad”. (Vicente Verdú, El País)

Pese al montón de artículos que se escriben sobre el tema en la red, tengo la sensación de que no sólo en casa del cliente sino también en la mayoría de pequeñas agencias y productoras, el tema del branded content sigue siendo algo se mira de reojo.

Quizás sea una mezcla de hartazgo ante tanto trend y de pataleta ante una realidad que parece exigir un incómodo cambio de perspectiva respecto al tipo de historias que las marcas necesitan explicar.

En todo caso, y por mucha rabia que nos den las tendencias y las palabrejas en inglés, creo que está claro que el presente y futuro de la comunicación publicitaria pasan por su convergencia con el entretenimiento y por la creación de narrativas y experiencias que hagan conectar al consumidor con la marca a un nivel profundo, más allá de lo meramente funcional.

The hire

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Publi de pueblo

Cuando en 2009 la agencia Shackleton se planteó el  reto de hacer ganar notoriedad a un producto poco conocido mediante una campaña emitida exclusivamente a través de canales de televisión temáticos, escogió a un pueblo, Miravete de la Sierra (Teruel), como Conejillo de Indias.

Por algún motivo, a los creativos de la agencia se les ocurrió que la pequeña localidad turolense era el mejor exponente de “lo desconocido” y,  suponiéndole una cotidianeidad casi-rulfiana, la re-bautizaron para su campaña como “El pueblo en el que nunca pasa nada”.

En 2012 fue la agencia Sra.Rushmore la que se echó al monte y produjo para Aquarius la campaña “Pueblos”, que pretendía revitalizar el turismo rural poniendo en contacto a urbanitas sin pueblo al que ir de vacaciones con municipios de menos de 2.500 habitantes.

Y como ya llevábamos un tiempo sin operaciones de rescate, este 2013 McCann ha lanzado la campaña “A tomar Fanta”, con la que quiere “llevar la alegría” al pueblo chileno de “Los muermos”, y DDB también se apunta al carro con una acción para Frigo que aspira a convertir a la localidad de “Triste”, en Huesca, en “Alegre” por un día.

Supongo que esta especie de locura publicitaria con los pueblos tiene que ver con el lugar que éstos ocupan en el imaginario de los creativos de las agencias y en el de los targets a los que van dirigidas las campañas (el ámbito rural como “lo desconocido”, como lugar “en el que nunca pasa nada”, como escenario desolado de una no-sociedad desconcertante, destino lúdico-moral de los esfuerzos de una clase creativa urbana que, en nombre de la joie de vivre millenial y la híper-conectividad 2.0, está llamada a hacer llegar su algarabía chispeante a un universo urgentemente necesitado de estímulos).

Y esa suerte de Mr.Marshallismo post-publicitario recurrente me hace además pensar en la repetición de argumentos en la publicidad, que en el momento en que dispone de más herramientas para construir sus historias se vuelve extrañamente reiterativa y auto-referencial.

Llamadme rancio, pero yo creo que quizás los pueblos no necesiten a la publicidad.

Y que, probablemente, la publicidad ya no necesite más pueblos.

Storytelling: más que historias

A propósito del Storytelling, palabra acaparadora de entradas en Internet y muy en boga en el mundo de la publicidad y el marketing desde hace un tiempo, varias opiniones que hace tiempo que tenía ganas de publicar en el blog:

  • La palabreja puede ser tendencia (o no) pero lo que denomina no es nada nuevo. Si el uso del arte de explicar historias para entretener o educar es tan antiguo como el lenguaje, también lo es su uso persuasivo. Como explica Robert McKee en su libro “El guión”, ya en el año 388 a.C. Platón animó a los gobernantes de Atenas a expulsar a poetas y cuentacuentos. Consideraba que los narradores eran gente peligrosa porque tenían el talento de ocultar sus ideas dentro de las “seductoras emociones del arte”. Creo que despojar al storytelling de la pátina de “tendencia” poniéndolo en contexto es el mejor modo de relativizar su “súbita importancia” y, al mismo tiempo, tomarse el tema un poco en serio. Leer Más

Los caza-clics contra el mundo de los contenidos

Llega a mis alertas de Google un artículo de MarketingDirecto.com titulado “Por qué a la basura online la llaman ahora contenido”. Como soy débil de espíritu, ante semejante título no puedo más que caer en la trampa y hacer clic sobre el enlace. Me sorprendo entonces al encontrarme ante un ataque terriblemente simple y bastante confuso al content marketing y al branded content.

El artículo empieza afirmando que el “contenido” no es nada nuevo. Luego prosigue diciendo que el nadie sabe lo que es en realidad (tampoco, dice, “aquel que se proclama a sí mismo “experto en contenido”) y continúa con perlas como antes, lo que ahora consideramos “contenido” era sólo “basura” pululando por los oscuros y polvorientos laberintos de la Web. Pero ahora, y sin que apenas nos hayamos dado cuenta del cambio, la “basura” ha sido ascendida a la categoría de “contenido”. Para rematarlo acaba en plan traca final afirmando que el marketing de contenidos, “virtuosa filosofía que el marketing online está abrazando hoy en día” es una “majadería”. Leer Más

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