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Entradas de la Categoría ‘Innovación’

Por qué lo primero es la historia de tu cliente

Empezar con la historia del cliente es la manera de tener éxito con cualquier negocio innovador.

No lo digo yo sino Bernardette Jiwa, una figura de referencia en el mundo del brand storytelling.

Si no la conocéis, os recomiendo su blog The Story of Telling. En él casi siempre encontraréis ideas interesantes, explicadas de una manera muy atractiva. Jiwa es una especie de versión femenina de Seth Godin, concisa, clara, contundente, siempre incorporando historias personales a sus post, por lo general cortos y cargados de sentido.

Después de un tiempo siguiendo su blog, hacía tiempo que tenía ganas de leer alguno de sus libros y finalmente me decidí por “Meaningful. The story of ideas that fly”, uno de los más conocidos.

Se trata de una lectura recomendable, tanto si eres una persona interesada en el mundo del marketing, el storytelling o las startups, como si eres un emprendedor digital preguntándote como conseguir que esa gran idea que te ronda resuene con tu público.

La tesis central del libro:

Los negocios de éxito no empiezan con la mejor idea, el presupuesto más alto o la campaña de marketing más bestia, sino con la historia de alguien que quiere hacer algo y no puede.

Marcas como Canva (programa con el que están hechos los gráficos de este post y que consiguió una comunidad de usuarios de 2,8 millones de personas en sólo 20 meses) no han cambiado el mundo porque sean ideas brillantes, sino porque ayudan a determinadas personas a solucionar determinados problemas a nivel funcional (en el caso de Canva, ser capaces de elaborar sus propios diseños de un modo rápido, accesible e intuitivo), a la vez que las empoderan a un nivel más profundo, haciendo posible que cumplan sus sueños y aspiraciones (expandir sus capacidades creativas convirtiéndose en diseñadores).

De entre todas las ideas de negocio que se lanzan a la red hoy en día, sólo consiguen “volar” aquellas que, como Canva, dan alas a un público para que éste descubra de lo que es capaz.

¿CUÁNTO SIGNIFICADO TIENE LO QUE OFRECES?

El título del libro, “Meaningful”, hace referencia a un aspecto fundamental: no importa lo buenas que sean las características de tu producto o servicio, porque solas no pueden sostener tu negocio.

Un producto o servicio sólo destaca del rebaño si marca un antes y un después en la historia de sus clientes. Si tiene significado.

Brand Awareness 2.0.jpg

EMPATÍA + GENEROSIDAD = ATRACCIÓN

Cuando nos preocupamos por ver a los clientes más allá de sus datos genéricos de segmentación y nos preguntamos por sus problemas, sus frustraciones y sus sueños, cuando empatizamos con ellos, entendemos sus circunstancias, visiones del mundo y potencial, empezamos a establecer lazos de significado con ellos y tenemos la opción de dejar de ser un producto o servicio más y de convertimos en esa marca especial que se ha construido en base a la afinidad con alguien concreto y particular.

Que pasa a formar parte de su identidad y le da la oportunidad de explicar su propia historia.

La evolución de la Brand Awareness

NO NECESITAMOS MEJOR MARKETING, SINO MEJORES PRODUCTOS

En definitiva, la famosa innovación disruptiva de la que tanto se habla no tiene que ver con la industria sino con la vida de las personas. El éxito no depende de hacer cosas que funcionen, sino de construir productos o servicios capaces de cambiar la historia del cliente o usuario a mejor.

Para hacerlo hay que empezar descubriendo y entendiendo esa historia, pensar cómo podría cambiar con nuestro producto o servicio y, sobretodo, preguntarse…

¿En quién queremos que se convierta nuestro cliente?

Sólo crearse

Cuenta Clay Shirky en su libro “Here comes everybody” la historia del santuario Ise, un templo japonés de madera que los monjes destruyen y vuelven a reconstruir cada 20 años usando siempre troncos del mismo bosque.

El proceso viene repitiéndose desde hace 1.300 años. Ya lo han reconstruido 62 veces. La última, este año.

Los japoneses consideran al templo Ise un edificio milenario. Pese a todo, la UNESCO nunca ha querido otorgarle el estatus de patrimonio de la humanidad. Cualquier iglesia en ruinas puede ser declarada como tal mientras que un templo en uso que se renueva cada dos décadas no tiene la suficiente categoría para ello. El criterio que aplica la UNESCO tiene en cuenta la solidez, nunca el proceso.

El templo Ise no encaja en su ideal.

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Lazos débiles, pero innovadores

En 1973, el sociólogo Mark Granovetter publicó su teoría sobre “la fuerza de los vínculos débiles”, que sigue vigente en nuestro tiempo y suele usarse para explicar el potencial innovador de las redes sociales. La idea de Granovetter es que, contrariamente a lo que se tiende a pensar, las relaciones entre sujetos con vínculos débiles generan más innovación que aquellas que mantienen individuos con una relación más constante y afín. Vamos, que (dicho a lo bruto y quedándonos en el mundo 1.0) un cafelito esporádico con ese friki del departamento de al lado puede dar pie a mejores ideas que la mayoría de las reuniones que puedas tener con los miembros de tu equipo más cercano. Si la premisa os interesa y creéis merecer una explicación más seria que la del cafelito y el friki (que sí), os invito a leer el post con el que colaboro este mes en el blog de Zyncro. Espero que os guste.

Foto, bajo licencia Creative Commons: Jin_sama.

Reinventarse: lecciones de dos supervivientes

reinventarse: lecciones de dos supervivientes analógicosEl mundo gira y gira y aquí nadie escapa al cambio. Ni siquiera los gigantes. Ellos también necesitan innovar para sobrevivir. De hecho, a veces, son los que más lo necesitan.

Kodak anunció su bancarrota a principios del 2012. Una marca mítica, que introdujo en el mercado el carrete fotográfico en 1888, está pasándolas canutas para saldar una deuda de 6.800 millones de dólares porque no supo adaptarse a los tiempos cuando tocaba. Aunque desarrolló y registró la primera cámara digital en 1975, no estuvo al quite y se introdujo demasiado tarde en el mercado de la foto digital. Ha tenido y tiene patentes en este tipo de imagen, pero dejó que marcas como Canon o Fujitsu se le adelantaran: mientras que Fuji lanzó su primera cámara digital en 1988, Kodak no lo hizo hasta 2001 cuando creó su submarca y línea de cámaras “Kodak Easy Share”, que no tuvieron el suficiente éxito en un mercado que ya estaba dominado por otros.

Buscando salir del hoyo, Kodak inició un proceso de reestructuración y decidió dejar la fabricación de cámaras digitales. Volcó entonces sus esfuerzos en el negocio de las impresoras de escritorio y de la impresión digital a través de la red y en tiendas. Pero escogió un sector saturado y con un problema fundamental: el usuario había dejado de imprimir sus fotografías. El plan para reflotar el barco nunca ha acabado de dar resultado y al final la compañía ha optado por tirar por la calle del medio y capitalizar casi lo único que le queda. En diciembre de 2012, Kodak le vendió patentes por un valor de 525 millones de dólares a un consorcio de empresas entre las que se encuentran gigantes como Google y Apple.

El de Kodak es quizás el caso más sonado, pero un montón de marcas ligadas al negocio de la fotografía analógica han visto como su negocio se iba al garete con la llegada de la fotografía digital. Tan solo la Lomografía, marca-reconvertida-en-culto-reconvertido-en-negocio, sobrevive gracias a su legión de fieles adeptos, que siguen prefiriendo la experiencia fotográfica de toda la vida a propuestas como Instagram.

El tema me parece interesante porque la cuestión que se les plantea a todas estas compañías es cómo reciclar su capital de marca cuando el producto ha muerto. Y porque creo que esta es una cuestión que es estos momentos no sólo afecta a empresas, sino que también afecta a multitud de profesionales que vemos como la crisis y la evolución del mercado nos obliga a hacer un esfuerzo creativo para adaptarnos a un escenario nuevo e incierto en que “lo de antes” ya no tiene cabida.

¿Podemos aprender algo de cómo esas compañías están afrontando el problema? Quizás si. Aunque Kodak haya optado por vender los muebles, otros están apostando por opciones más innovadoras. Leer Más

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