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A gusto en el rebaño…de momento

caraoveja

Hoy es un día peligroso para un bloguero naíf como yo. Hoy empiezo a leer “Contra el rebaño digital”. Malditos gurús malos…

La idea de Internet como plataforma abierta al servicio de la expresión y el intercambio. De la democratización de la búsqueda, del libre acceso a las herramientas de generación y publicación de contenidos. La idea, en definitiva, de la posibilidad de saltar al otro lado del esquema de los paradigmas clásicos de la comunicación – aquellos unidireccionales de Shannon y Weaver en que lo más divertido era el “ruido” – y de convertirse, de golpe y porrazo, en el puñetero emisor (crear tu propio contenido y conseguirle alcance planetario, compartir y comentar tus vivencias, opiniones, saberes e ignorancias con gente de todo el globo y empezar, porqué no, a ser “prescritor” de tus gustos y disgustos personales porque sí, porque tú lo vales…).

El gurú malo, un poco aburrido...

Ese es el discurso que ha hecho que muchos estemos algo “entregados” a esto de la Web 2.0 y que incluso hayamos empezado a pasar un poco de los medios tradicionales (aunque, la verdad, aún no he conseguido fregar los platos consultando Twitter – ahí aún gana la radio de toda la vida-, y el vermú del domingo tengo que hacerlo con el periódico “de verdad”. A la televisión, eso sí, cada vez le encuentro menos espacios, por lo menos tal y como está ahora). También hubo algo de eso, supongo, cuando monté este blog hace poco más de un año y por eso sigo escribiendo posts como éste, que en realidad no sé muy bien a donde irá a parar cuando clique el botón “Publish”. Quizás, ya que tengo debilidad por los gurús (si, lo confieso: algún vicio tenía que tener ahora que me he quitado de fumar y que además soy algo así como un “vegetariano funcional”), podría cogerme a las palabras de Tim O’Reilly y pensar que, como todos los que lanzamos contenidos a la red, estoy contribuyendo al fortalecimiento de la inteligencia colectiva. Eso suena bien. Pero el problema es que hoy he escogido al gurú equivocado. Hoy he empezado a leer “Contra el rebaño digital”, de Jaron Lanier. Y Jaron Lanier es un gurú malo, como los bancos malos o como John Locke en Lost, que es un poco gurú y al final resulta que es malo. Y ya en el prefacio, como a buen bloguero naíf, el malo me ha dado la primera en la frente…

 Estamos a principios del siglo XXI, lo que significa que estas palabras serán leídas en su mayor parte por no personas: autómatas o masas aturdidas compuestas de gente que ya no actúa como individuos. Las palabras se desmenuzarán y se convertirán en palabras clave atomizadas de buscadores de internet, dentro de complejos industriales dedicados a la computación en nube situados en lugares remotos, a menudo secretos, repartidos por todo el mundo. Serán copiadas millones de veces por algoritmos diseñados para enviar un anuncio a una persona que casualmente se identifica con algo de lo que digo. Serán escaneadas, refundidas y tergiversadas por multitudes de lectores rápidos y perezosos en sitios wiki y series de mensajes agregados automáticamente.

Las reacciones degenerarán repetidas veces en absurdas series de insultos anónimos y polémicas inconexas. Los algoritmos hallarán correlaciones entre los que leen mis palabras y sus compras, sus aventuras románticas, su deudas y, dentro de poco, sus genes. En última instancia, estas palabras contribuirán a las fortunas de los pocos que han sido capaces de situarse como señores de las nubes informáticas.

El amplio abanico de destinos de estas palabras se desplegará casi por completo en el mundo sin vida de la información pura. Estas palabras únicamente serán leídas por ojos humanos de verdad en una pequeña minoría de casos […] Tienes que ser realmente alguien antes de poder compartir lo que eres”.

 Ole. Total que, según Lanier:

1.- Lo más seguro es que yo no sea más que un autómata aturdido.

2.- Casi seguro que tú también lo eres.

3.- Los autómatas aturdidos no son nadie, luego, no deberían compartir nada.

4.- Por tanto: ¿Qué demonios hago escribiendo esto?

Es más…

5.- ¿Qué demonios haces tú leyéndolo?

En fin. Es sólo el prefacio. Yo voy un momento a peinarme las lanas, me tomo un cafelito y sigo leyendo. Ah, y publico este post. Que de momento aún estoy a gusto en el rebaño. De momento.

2 comentarios Escribe un comentario
  1. Anónimo #

    Hòstia, m’has deixat ‘aturdido’. Per cert, el nou disseny és collonut. És dels ‘premium’ oi? La capçalera molt guapa. Ens veiem demà, suposo. Salut!

    15 diciembre, 2011
    • Gràcies! Si, es una plantilla premium una mica tunejada. Ja en tenia ganes (ha sigut el meu auto-regal de cumple. Friki-friki, I know…). En fi, espero que lo de “aturdido” no sigui pel rollo que he fotut, que quan em poso m’enrollo com una persiana…;-) Ens veiem demà! Salut!

      15 diciembre, 2011

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